El TDAH
El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es una alteración infantil de naturaleza neuropsicológica que se caracteriza por la presencia de disfunciones atencionales, problemas de impulsividad y sobreactividad motora. Además, también se asocian trastornos comportamentales (como desobediencia o agresividad), dificultades de aprendizaje, problemas de interacción social, y sintomatología afectiva o emocional.
Actualmente, sabemos que tiene una base genética y, por tanto, tiene una relativa tendencia a la cronificación. Ahora bien, también sabemos positivamente que una evaluación correcta y un diagnóstico preciso, en torno a los 5-6 años (o incluso antes si hay posibilidad) puede garantizar un tratamiento adecuado que mitigue en gran parte los efectos del trastorno y aumente las expectativas de ajuste educativo y social del niño. Este tratamiento normalmente es de carácter multicomponente, depende de cada caso, y se basa en el uso de psicofármacos, técnicas de manejo de conductas problemas por padres y educadores, intervención cognitivo-conductual con el niño e intervención psicoeducativa (incluso adaptación curricular).
Actualmente, la Asociación de Psiquiatría Americana (APA) considera en la última versión de su manual diagnóstico, el DSM-IV, que hay un único TDAH, pero que puede tomar tres formas: el TDAH con predominio de déficit atencional, el TDAH con predominio de hiperactividad-impulsividad (últimamente más en desuso) y el TDAH tipo combinado. El diagnóstico es complicado, porque aparte de los tres tipos antes mencionados se han propuesto otros, como los niños con SCT (Sluggish Cognitive Tempo) o los niños con DAMP (Deficit in Attention, Motor control, and Perception) que todavía dificultan más la cuestión. Además, el TDAH comparte comorbilidad frecuentemente con el Trastorno Negativista Desafiante, el Trastorno Disocial y los diferentes trastornos de aprendizaje. Por todo ello, resulta muy necesario disponer de protocolos de evaluación y diagnóstico muy precisos y bien aplicados.
La prevalencia estimada del TDAH es aproximadamente del 5% de la población escolar, y tradicionalmente se ha atribuido una relación 3:1 favorable a los niños frente a las niñas. Pero el uso de criterios de baremación separados por género ha hecho que en los últimos tiempos las diferencias entre niños y niñas se hayan atenuado, e incluso igualado en algunos casos. Pueden consultar datos sobre la prevalencia del TDAH en la Isla de Mallorca en este estudio de Cardo, Servera y Llobera:
Estudio de prevalencia del TDAH (spanish, PDF, 40 KB)
